viernes, 15 de marzo de 2013

‎14 CONSEJOS PARA CONSEGUIR ESCRIBIR DE UNA MANERA CLARA Y ELEGANTE.

1. Las preposiciones no son palabras adecuadas para terminar las oraciones con.

2. Evita ...las frases hechas y refranes. A buen entendedor, pocas palabras bastan.

3. Utilizar comparaciones es igual de cutre que las frases hechas.

4. Sé más o menos específico.

5. Los textos NUNCA deben generalizar.

Seis. Sé consistente.

7. No seas redundante. Utilizar palabras de más, superfluas y vanas no hacen más que hacer perder un tiempo muy valioso al lector; además demuestran por parte del escritor falta de ideas y originalidad que queda patente en un texto vacío y lleno de palabras sin sentido.

8. ¿Quién necesita preguntas retóricas?

9. Las exageraciones son un billón de veces peores que las comparaciones.

10. · ··· -·-· ·-· ·· -··· · · -· — —- ·-· ··· ·

11. No escribas en código Morse.

12.Usa; correctamente. Los signos: de, puntuación.

13.Trata de ser claro; no uses hieráticos, herméticos o errabundos gongorismos que puedan jibarizar las mejores ideas.

14.Y sovre todo recuerda ke lo primero es conoser vien la hortografia.

domingo, 10 de marzo de 2013

El taller de jóvenes en plena efervescencia creativa, trabajando, por grupos, guiones.
"Tal vez los lectores han advertido que la novela puede tener hojas de relleno, mientras que el cuento no puede permitirse el tener una sola línea superflua". MEDARDO FRAILE. In memoriam

viernes, 8 de marzo de 2013


¡Orden en la sala!
Andrés Álamo Cienfuegos

 

¡Aquí el único que pone orden soy yo! –exclamó el juez – tiene la palabra el señor fiscal

-Con la venia, señoría …

- Señor fiscal, haga el favor de colocar su abrigo en la percha. La silla no es un lugar adecuado para un abrigo, ni en un juzgado ni en ningún sitio.

- Como decía, con la venia, opino que el señor Corcubielo disparó con evidente alevosía y premeditación a la cabeza del señor Plaza, pese a que este portaba un martillo, ya que, tal y como demuestran las pruebas, el señor Corcubielo guardaba en su casa la pistola, que…

- Suficiente- cortó el juez. Tiene la palabra la señorita abogada de la defensa

- Muchas gracias señor juez

- No hay de qué, señorita abogada…

- Con la venia, señoría antes de culpar al señor Corcubielo de semejantes actos, hay que contar con que el señor Plaza amenazó repetidas veces con…

- ¡Orden en la sala! Volvió a decir el señor calvo

- ¡Por dios, cállese ya! El juez miró el reloj y soltó un aparatoso resoplido. Se frotó los arrugados carrillos de su cara. Cortó a la abogada de la defensa en mitad del discurso.

- Para mí este caso está más que claro. El señor… -miró los papeles- Corcubielo, es decir, el defendido de la señorita abogada actuó en… defensa propia en un estado de… enajenación, si, enajenación… bueno, señores, creo que ya es hora de irse. Se levanta la sesión, se declara inocente al acusado.

-Pero señoría… dijo el fiscal

- La sesión ha terminado. He dicho.

- Orden en la sala… - murmuró el señor calvo, mientras todos se iban.